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Orfebrería religiosa para Procesiones del Corpus Christi: Las custodias procesionales (I)

2012-05-09 09:24:37, 0 comentarios, 20 lecturas,

Definición de custodia La palabra custodia proviene etimológicamente de la palabra latina “custodia”. Algunas de las fuentes consultadas identifican la custodia con el ostensorio u ostensorium (del latín ostentāre, "mostrar"). Otras fuentes diferencian los dos términos en función de la complejidad

Definición de custodia

La palabra custodia proviene etimológicamente de la palabra latina “custodia”. Algunas de las fuentes consultadas identifican la custodia con el ostensorio u ostensorium (del latín ostentāre, "mostrar"). Otras fuentes diferencian los dos términos en función de la complejidad y tamaño de la pieza. Tanto la Custodia como el Ostensorio tienen la función de ser  un recipiente sagrado donde se deposita la Hostia o Eucaristía, después de ser consagrada, de manera que pueda ser vista por los fieles en los momentos de adoración (Exposición del Santísimo) y durante las procesiones eucarísticas.

Hay gran variedad de tamaños y estilos. Generalmente alrededor de la Eucaristía se representan rayos que simbolizan las gracias conferidas a los que adoran. A pesar de esta amplia variedad, todas tienen en común que cuentan con una media luna dorada o un viril, donde se deposita la Hostia Consagrada.

Es un trono de gloria para Nuestro Señor por lo que se procura que sea digno y hermoso.

Historia y evolución de la custodia

Las custodias u ostensorios tienen su origen en la institución de la fiesta llamada del Corpus a mediados del siglo XIII, cuando se va introduciendo la costumbre de exponer a vista de los fieles la Sagrada Hostia consagrada. Para ello se necesitaba un vaso dotado de cristal. Es probable que en un primer tiempo se emplearan para dicho objeto imágenes, cruces, relicarios, ciborios y píxides. A pesar de ello, pronto se sintió la necesidad de construir vasos especialmente diseñados para tal fin.

Aún teniendo en cuenta lo anteriormente comentado, es muy extraño encontrar documentación sobre la existencia de custodias, con las características con las que actualmente las conocemos, antes del siglo XIV, época en el cual la elaboración de custodias experimenta un gran impulso motivado por la institución de la procesión de Corpus Christi que se generalizó y se solemnizó.

Se cree que las primeras custodias surgieron en Prusia Oriental, lugar donde tenemos noticias, a través de la beata Dorotea de Prusia, de una exposición prolongada del Santísimo Sacramento en un ostensorio transparente. Hacia finales del siglo XIV ya se comienza a encontrar abundante documentación sobre custodias. Se describen de diversos tipos y formas. Entre los más antiguos destacan las de custodias estilo gótico, forjadas a manera de torre poligonal y cúspide, con pequeños ventanales de cristales, de los cuales tenemos ejemplos en Bari y Molfetta; otros estaban constituidos por imágenes de la Virgen con el Niño o de Cristo, que sobre el pecho o la frente, se colocaba, dentro de un cristal, la Sagrada Hostia.

Desde mediados del siglo XV se adoptó la forma de torrecilla o templete ojival (casi siempre de plata) erizado de pináculos y sostenido por una base artística quedando en medio una lúnula o viril de plata u oro para colocar en él visiblemente la hostia.

Durante los siglos XV y XVI comienza en muchos países una competitividad por poseer custodias de proporciones monumentales: como el arca-ostensorio del Duomo de Génova, insigne trabajo renacentista (1553), y que necesita de ocho sacerdotes para ser procesionada. Entre todos los ostensorios y custodias sobresalen los de España, la mayoría de más de3 metrosde altura, de una suntuosidad y belleza extraordinarias.

En Francia y Alemania se multiplican en esta época las capillas eucarísticas, con grandes custodias visibles a través de rejas y en las cuales el pueblo fiel podía visitar y contemplar el Santísimo Sacramento.

En la época del Renacimiento se construyeron asimismo en forma de templete pero de estilo romano y desde fines del siglo XVI se empiezan a dar las que hoy están más en uso en forma de sol radiante, las cuales desde el siglo XVIII llevan círculos de cabecitas de ángeles rodeando al viril central.

Custodias en España

Como ya se ha mencionado con anterioridad, las mayores y más artísticas custodias del mundo se encuentran en las catedrales de España y entre ellas, destacan las de la familia Arfe. Enrique de Arfe es el autor de la que probablemente sea la más famosa, la de Toledo, mientras que su nieto, Juan de Arfe, esculpió las de Ávila (de formas achatadas), la de Sevilla (que mide más de tres metros y tiene como temática la teología) y la Valladolid, llamada "de Adán y Eva en el Jardín del Edén", debido a que es la escena que aparece en su cuerpo inferior. La de Valenzuela (Córdoba) que destaca por su cuerpo inferior y por ser la más antigua de la comarca.

Otras custodias españolas a destacar:

Custodias de estilo gótico:

La custodia de Vich que data del 1413

La custodia de la catedral de Baeza realizada con las donaciones de cubiertos de plata de los baezanos tras la desaparición de la anterior en un incendio en la S.I. Catedral de Baeza en 1691.

La custodia de Barcelona con su impresionante pedrería.

La custodia de Cádiz que mide cuatro metros

Las custodias mayores de Córdoba, Gerona, León, Palma de Mallorca, Salamanca, Sahagún, Toro y Zamora.

Custodias de estilo clásico o del Renacimiento:

Las custodias mayores de Alarcón (Cuenca), otra en Cádiz, la de Jaén, Palencia, Santiago, Segovia, Sevilla (dos), Teruel, Valladolid y Zaragoza.

Custodias de estilo barroco:

La Custodia procesional del Corpus de la Catedral de Murcia, obra de Antonio Pérez de Montalto, que se conserva y expone en el Museo Catedralicio.

La custodia de las Espigas de Ramón Bergón.

Custodias fuera de España

Fuera de España, son notables las custodias coloniales de la Colección de Arte del Banco de la República en Bogotá, Colombia. Una de ellas, conocida popularmente como 'La Lechuga', fabricada por José de Galaz en 1707, está adornada por 1.485 esmeraldas, 1 zafiro, 13 rubíes, 28 diamantes, 62 perlas barrocas y 168 amatistas.

 

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