Aplique de pared de bronce para vela

Aplique de pared de bronce para vela
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Aplique de pared de bronce | Aplique para vela

  • Aplique de pared de bronce con decoración de estilo barroco-rococó.
  • Fabricado totalmente en bronce.
  • Placa de anclaje en la pared con 15 cm. altura por 9 cm. de ancho.
  • 18 cm. de salida del brazo.
  • Base ornamental (florón) con relieves de hojas de acanto y volutas.
  • Construcción en dos piezas: placa de anclaje y brazo independiente.
  • Brazo móvil con giro de 180º y curva en forma de S.
  • Casquillo con molduras y gallones para velas de Ø 2,5 cm.
  • Plato recoge-cera (bobeche) con forma ondulada tipo flor.
  • A la venta otros apliques de pared para velas.

¿Qué es un aplique de pared de bronce?

El aplique de pared de bronce es un soporte que permite colocar un portavelas anclado a una pared. Se suele colocar en iglesias, capillas y espacios de culto.

Esta pieza de orfebrería religiosa está fabricada en bronce fundido. El aplique está formado por tres secciones diferenciadas: placa de pared, brazo articulado para orientar la llama y casquillo con plato recoge-cera.

Estructura del aplique: florón, brazo y portavelas

Este aplique pared bronce se organiza en tres subsistemas funcionales. El primero es el florón o placa de anclaje, una base alargada y calada que se fija directamente a la pared. Esta placa exhibe decoración en relieve con hojas de acanto repujadas y volutas esculturales.

El segundo subsistema es el brazo articulado, que nace del centro de la placa y describe una curva en forma de S. En su parte inferior presenta un volutón (espiral decorativa) y en la superior un remate tipo C-scroll (forma de C). Esta configuración permite separar la llama del muro, protegiendo la pared del calor y el hollín. El giro de 180º facilita orientar la vela según las necesidades de iluminación.

El tercer subsistema es el conjunto portavelas, situado en el extremo del brazo. Está formado por el casquillo con molduras y gallones y el plato recoge-cera o bobeche, una pieza ondulada con forma de flor que captura los goteos de cera y protege tanto el metal como la pared o el suelo.

¿Por qué elegir bronce para un aplique de iglesia?

El bronce destaca como material idóneo para objetos litúrgicos por tres razones principales.

En primer lugar, su excelente capacidad de fundición permite reproducir detalles finos como hojas, roleos y calados, logrando piezas de gran riqueza ornamental.

En segundo lugar, las aleaciones de bronce ofrecen un notable proceso de envejecimiento frente a otros materiales. El bronce es un material muy resistente a la corrosión, lo que garantiza durabilidad con mínimo mantenimiento. Además de desarrollar pátinas atractivas que suelen aportar autenticidad a la pieza.

En tercer lugar, el bronce soporta adecuadamente el calor generado por las velas.

Colocación en pared y uso litúrgico

Para instalar el aplique, se recomienda elegir una altura donde la vela quede suficientemente separada de cortinas y otros textiles.

Se marca la posición usando la propia placa como plantilla, se taladra con tacos adecuados al tipo de pared (ladrillo, piedra o pladur). Se atornilla firmemente el florón. El brazo se acopla después mediante pasador o rosca interna.

El brazo con giro de 180º permite aproximar o alejar el punto de luz según la colocación en presbiterio, capillas laterales o pasillos, y también facilita el encendido y apagado de la vela.