Niño Jesús dormido | Imagen de alabastro
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Niño Jesús dormido | Figura de alabastro
- Figura devocional del Niño Jesús descansado serenamente.
- Fabricado en alabastro de tonalidad marfil con acabado mate.
- 12,5 cm. de largo.
- 5 cm. de ancho.
- 4 cm. de alto.
- Vestiduras con relieves florales y roleos visibles.
- Rostro de expresión apacible con ojos cerrados y cabeza apoyada sobre el brazo.
- A la venta imágenes de la Sagrada Familia en alabastro.
¿Qué representa la figura del Niño Jesús dormido?
El Niño Jesús dormido alabastro es una imagen devocional cristiana que representa a Jesús en su infancia, recostado, descansando. Esta iconografía, de tradición barroca, une la ternura infantil con una lectura contemplativa que invita al silencio interior y a la meditación sobre el misterio de la Encarnación.
Sentido espiritual de la imagen
La representación del Niño Jesús dormido trasciende la mera ternura infantil para conectar con el Misterio Pascual. En la teología cristiana, el sueño y el reposo se emplean como metáforas de la muerte. La figura del Niño Jesús dormido representa el principio de la vida de nuestro Salvador, representamos a Jesús como un niño, y el final, la figura duerme como símbolo de la muerte.
Según el Catecismo de la Iglesia Católica n. 624, el estado de Cristo muerto constituye el misterio del Sábado Santo: el gran reposo sabático de Dios después de realizar la salvación de los hombres.
Esta iconografía evoca también el momento en que, del costado de Cristo dormido en la cruz, nació el sacramento de toda la Iglesia. El reposo del Niño anticipa simbólicamente aquella muerte redentora que destruyó nuestra muerte y instauró la vida. La liturgia invoca este misterio con las palabras: "Despierta, tú que duermes, y levántate de entre los muertos".
La vida de obediencia de Jesús, manifestada desde su infancia, es la base de este redención. Su humanidad, instrumento de nuestra salvación, acepta la muerte como acto de obediencia filial. La sumisión cotidiana de la vida oculta anticipaba ya la entrega del Getsemaní: "No se haga mi voluntad, sino la tuya". La figura descansa, relajada, representado la aceptación de la decisión de Dios con serenidad.