En nuestra tienda online puede comprar palios y varales de palio de Iglesia fabricados en distintas telas (palios de telas brocadas, palios de poliéster, etc.) y distintos bordados religiosos.
Los palios procesionales de Semana Santa pueden tener diferentes dimensiones en función del paso de palio que se quiera colocar debajo.
Por lo general, los palios suelen ser de cuatro, seis y ocho varas, pero existe palios de más varales.
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Un palio procesional es un tipo de dosel, toldo o armazón generalmente de forma rectangular utilizado en las procesiones religiosas, especialmente en la liturgia católica. La palabra palio proviene del término latino pallium, que significa manto o cobertura.
El origen de los palios está relacionado con la necesidad de proteger de las inclemencias meteorológicas a los elementos sagrados que salían en procesión, es decir, que salían de las iglesias para ser mostrados a todo el pueblo. Hoy en día se sigue empleando para resguardar al sacerdote que lleva el Santísimo Sacramento o imágenes sagradas durante la procesión.
Además, el palio simboliza la protección divina y destaca la importancia de los elementos sagrados que se llevan en procesión.
Durante la Semana Santa, el palio adquiere especial relevancia al integrarse en la conmemoración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. En muchos casos, el palio rinde homenaje a la Virgen María en sus diversas advocaciones, subrayando su presencia espiritual en el itinerario penitencial.
Los palios procesionales están fabricados de todo tipo de telas: brocados, tela damasco, etc. Los palios de Semana Santa pueden estar decorados con elementos bordados, impresos, flecos, etc. Su decoración depende del estilo del palio y de la tela con la que se haya confeccionado.
Los palios cuando salen en procesión, sea en Semana Santa, Corpus o otra celebración litúrgica, son transportados por los varales de palio, también conocidos como varales procesionales o varales de Semana Santa.
Aunque existen variaciones, la anatomía básica se repite con ajustes propios de cada hermandad. Los varales constituyen el elemento portante esencial, al conformar la estructura vertical que sostiene el techo y estabiliza el conjunto. Se mencionan a menudo cuatro varales maestros como referencia estructural principal, completados por varales secundarios según el diseño.
El techo o dosel es la cubierta superior, tradicionalmente confeccionada en tejidos como terciopelo o damasco.
Las bambalinas son colgaduras laterales y traseras que enmarcan la escena devocional y refuerzan el carácter solemne del palio.
El exorno floral aporta decoración viva y acompaña el lenguaje simbólico del color y la iconografía, con elecciones florales condicionadas por la estación y la tradición local.
Los varales de palio son los varas o soportes verticales que sostienen el techo de palio.
Son piezas de orfebrería religiosa procesional y cofrade que tienen una gran importancia en las celebraciones litúrgicas y de Semana Santa. Su función consiste en distribuir el peso del techo, la ornamentación y los elementos del conjunto entre los portadores, evitando concentraciones de carga.
El número de varales que soportan el peso del palio varían en función de las características del palio. Los palios más pequeños llevan únicamente cuatro varales, uno en cada una de las esquinas del palio.
A mayor tamaño de palio, mayor número de varales. En los pasos de palio, piezas de imaginería religiosa que salen de procesión bajo palios, es habitual ver palios de hasta doce varas. En muchas cofradías y hermandades se relacionan los doce varales con los doce Apóstoles mediante la ornamentación de los varales.
La parte de central del varal es el cañón. Es la zona más extensa de los varales procesionales. Puede ser totalmente lisa o tener abundante decoración repujada, cincelada, … Suele estar formada por varios tramos conocidos con el nombre de macollas.
La perilla es la parte que remata el varal con distintas formas. Tienen un papel estético pero también funcional, ya que es la parte de la vara que soporta directamente el peso del palio.
La fabricación de los varales de palio es un campo muy extenso, puesto que existen una amplia variedad de compradores. Existen varales de palio más baratos, como por ejemplo los fabricados en madera con remates en metal para parroquias con presupuesto más humildes, pero también se pueden comprar varales fabricados en plata con una ornamentación realizada a mano por finos orfebres.
Los varales más vendidos son los que se fabrican en metal con acabados en color plateado o dorado. Son piezas orfebres sencillas, pero elegantes que sirven para todo tipo de palios.
El techo del palio, también llamado dosel, es la cubierta superior que protege la imagen y define la identidad visual del conjunto. Su forma suele ser rectangular, y sus dimensiones varían notablemente de unas hermandades o parroquias a otras.
El techo descansa sobre varales y normalmente está fijado para evitar desplazamientos.
En algunos diseños puede incorporarse una ligera pendiente para favorecer el escurrimiento, aunque en la práctica muchas salidas se suspenden si hay lluvia.
Las bambalinas de palio son colgaduras laterales que cuelgan de la estructura.
El término se relaciona con el ámbito teatral, donde las bambalinas enmarcan la escena, y en el palio cumplen una función similar: delimitar visualmente el espacio sagrado de la figura procesional.
Se suelen confeccionar con materiales similares a los techos como poliéster, terciopelo, damasco o brocado. Los colores del tejido habitualmente está relacionado con las figuras que procesionan bajo el palio.
El exorno floral de palio se compone de flores naturales colocadas en laterales y esquinas, con un papel relevante en la estética y el simbolismo del paso.
En Semana Santa, al celebrarse generalmente en primavera, se utilizan flores de temporada como azahar, rosas, claveles y variedades locales.
La colocación del exorno requiere planificación para crear volúmenes y armonías cromáticas que respeten el color del techo y el carácter de la advocación.
La decoración floral se complementa con la cera o velas del paso de Semana Santa. La cera es el conjunto de velas que adornan el paso procesional. La luz de las velas tiene una especial relevancia en aquellas procesiones que salen de noche.
Sevilla se considera una de las ciudades donde la tradición del palio alcanza mayor desarrollo. La presencia de numerosas hermandades y el patrimonio textil, orfebre y musical asociado a la Semana Santa consolidan su papel como referencia.
La variedad de estilos y épocas permite observar desde palios de corte clásico hasta conjuntos con renovaciones contemporáneas dentro de la tradición.
El palio de la Macarena se asocia a una de las imágenes marianas más conocidas de Sevilla: la Virgen de la Esperanza Macarena.
Se describe como un palio de estética clásica, con una paleta donde pueden aparecer tonos carmesí y detalles de orfebrería dorada, según la configuración del conjunto y las piezas que lo integran.
Su salida se sitúa entre las más seguidas de la Semana Santa sevillana.
El palio de la Esperanza de Triana corresponde a la hermandad trianera y es reconocido por su sobriedad y la potencia devocional del barrio.
El exorno floral suele ocupar un lugar destacado dentro del conjunto, con elecciones que varían por criterios estéticos y tradicionales. L
a procesión se integra en uno de los recorridos con mayor participación popular.
El palio de la Estrella forma parte del patrimonio cofrade sevillano y se vincula a una advocación con arraigo histórico. El conjunto se percibe como un ejemplo representativo de la continuidad de estilos y del cuidado del ajuar procesional dentro del calendario de la ciudad.
El palio del Silencio se asocia a un contexto especialmente recogido, marcado por la austeridad del cortejo. La ausencia o contención musical en determinados tramos refuerza una atmósfera de contemplación. Este carácter singular condiciona la percepción del palio en la calle y su recepción por parte del público.
En Jerez de la Frontera, la tradición de palios mantiene rasgos propios. Se mencionan palios de tamaño considerable y configuraciones que reflejan escuelas de bordado y orfebrería locales.
El palio de María Santísima del Desamparo figura entre las referencias habituales dentro del repertorio cofrade de la ciudad.
Los palios en Córdoba conservan relevancia histórica y presentan matices distintos dentro del marco andaluz.
Las hermandades cordobesas mantienen la salida de palios como parte del patrimonio devocional, con elementos estéticos que pueden diferir en proporciones, ornamentación y ritmo del cortejo.
Los palios procesionales, dentro de la Iglesia Católica, son unos ornamentos litúrgicos que tradicionalmente se relacionan con las procesiones de Semana Santa, las procesiones de Corpus Christi y los pasos procesionales (pasos de palio o pasos de Virgen).
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