Corona imperial modelo Virgen de Fátima

Corona imperial modelo Virgen de Fátima
Corona imperial modelo Virgen de Fátima
Disponibilidad: Bajo pedido
Ref: A124 Corona Fatima

330,00€

IVA incluido

(3.000 Kg.)

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Corona imperial para Virgen de Fátima

  • Corona fabricada en metal. 
  • Acabado en color dorado.
  • Corona con aro y canasto cincelados.
  • Cinco bandas imperiales decoradas con elementos en relieve.
  • Rematada con una Cruz sobre un orbe.
  • Corona con un diámetro en la base (o aro) es de 10 cm. 
  • A la venta en otras medidas.
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Virgen de Fátima

La Virgen de Fátima (también conocida como Nuestra Señora de Fátima, Nuestra Señora del Rosario de Fátima, o Nossa Senhora de Fátima en portugués) es una advocación mariana de gran tradición y devoción en toda la Península Ibérica. Tanto en España como en Portugal son numerosos los templos dedicados a Nuestra Señora de Fátima.
Nossa Senhora de Fátima se apareció a tres niños pastores en Fátima. Los niños Lucía dos Santos, de diez años, y sus primos, Jacinta y Francisco Marto, de seis y nueve años respectivamente, vieron a la Virgen María en Fátima el día 13 de mayo. Fecha que en la que actualmente se sigue celebrando el día de la Virgen de Fátima .
Tras la primera aparición, Nuestra Señora de Fátima les dijo a los tres pastores que volviesen al mismo lugar. Debían volver al lugar exacto donde la habían visto el día trece durante seis meses consecutivos. Desde el 13 de mayo hasta el 13 de octubre de 1917.
En las siguientes ocasiones que visitaron el lugar de la aparición, los niños fueron seguidos por miles de personas que iban al lugar a admirar a la Virgen.
Durante el periodo que se produjeron las apariciones, La Virgen de Fátima ofreció a los pastores y los devotos que les acompañaban numerosas profecías y recomendaciones. Además les ofreció tres mensajes muy importantes conocidos como Los tres secretos de Fátima.
Entre las predicciones más importantes, a Nossa Senhora de Fátima anunció el final de la Primera Guerra Mundial. También anunció la muerte de Francisco y Jacinta, los cuales fallecieron pocos años después de la primera aparición de la Virgen. Ambos fueron nombrados beatos de la Iglesia Católica.
Entre las recomendaciones, la Virgen dio especial relevancia al rezo del Rosario para la conversión de los pecadores del mundo. Nuestra Señora de Fátima también pidió la construcción de una capilla en el lugar de la aparición. Esta pequeña capilla, con el tiempo, acabará convirtiéndose en el Santuario de Nuestra Señora del Rosario, que actualmente puede ser visitado en la localidad de Fátima.

Virgen de Fátima, los tres secretos de Fátima

Los mensajes que la Virgen de Fátima entregó a los niños, conocidos como Los Tres secretos de Fátima fueron:

El primer secreto de Fátima mostraba una visión del infierno.

El segundo secreto de Fátima explicaba cómo reconvertir el mundo a la fe cristina. Secreto que mucho estudiosos han relacionado con la progresiva conversión que se produjo en Rusia a raíz de la caída de la URSS en 1990.

El tercer secreto de Fátima no fue hecho público hasta el 26 de junio de 2000. En esta fecha el Papa Juan Pablo II dio a conocer el tercer secreto de Fátima durante su visita al Santuario de Fátima. El tercer secreto de Fátima habla de un Obispo vestido de blanco. El Obispo es atacado por soldados que le disparan con de arma de fuego. Este tercer secreto de Fátima se relaciona con el atentado que el papa Juan Pablo II sufrió a manos de Ali Agca el 13 de mayo de 1981. (64° aniversario de la primera aparición de Fátima).

Tercer secreto de Fátima, transcrito por Sor Lucía el 3 de enero de 1944 y hecho público por el Secretario de Estado, Cardenal Angelo Sodano, el 13 de mayo del 2000.
"Escribo en obediencia a Vos, Dios mío, que lo ordenáis por medio de Su Excelencia Reverendísima el Señor Obispo de Leiria y de la Santísima Madre vuestra y mía.
"Después de las dos partes que ya he expuesto, hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo alto a un Angel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él; el Angel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia! Y vimos en una inmensa luz qué es Dios: 'algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante él' a un Obispo vestido de Blanco 'hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre'. También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios".

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